Thinking by Hannah Wei
Thinking :: Hannah Wei

Los 5 pasos de la toma de decisiones

Tiempo de lectura aprox.: 2 minutos

El proceso de toma de decisiones supone un esfuerzo y un tiempo invertido en ello valiosísimo, como ya hemos comentado anteriormente.  Es más, es de esas cosas que hacemos que, realmente no sabemos si hemos elegido bien hasta que pasa el tiempo y miramos atrás. Pero también es verdad, que nunca seremos capaces de saber si la opción seleccionada ha sido la mejor.

¿Cual es el proceso para tomar una decisión?

Simplificando el tema, ante cualquier problema y de acuerdo a la información que tenemos, realizamos la acción que nos parece óptima para su resolución. Esto que parece tan sencillo y, a no ser que  sigamos nuestra intuición o pidamos un milagro a un santo o deidad en el que creamos; la realidad, es que sí que realizamos una serie de pasos de forma sistemática para poder tomar el camino adecuado a la hora de tomar una decisión:

Proceso de la toma de decisión
Proceso de la toma de decisiones
  1. Definir el problema. Lo primero que hay que hacer es reconocer que necesitamos tomar una decisión como consecuencia de un problema existente.
  2. Analizar el problema. Nos aseguramos realmente de que tenemos que tomar una decisión e identificamos los criterios que tenemos que tener cuenta para realizar una elección adecuada.
  3. Evaluar las alternativas. Acorde a la información que tenemos, y utilizando las herramientas necesarias para valorar, de forma adecuada, cada una de las opciones propuestas, asignamos una serie de pesos a cada una de las opciones que podemos seleccionar.
  4. Elegir entre las alternativas existentes. Después de haber asignado una nota a cada una de las opciones adoptaremos la que mayor puntuación haya obtenido. Este es realmente el paso en el que realizamos la acción de tomar la decisión.
  5. Aplicar la decisión.  Ya tomada la decisión lo único que nos queda, es implementarla.

Existe otro paso, opcional, que puede ayudarnos a la hora de tomar decisiones a problemas equivalentes con mayor rapidez posteriormente: evaluar la decisión. Gracias a este paso es mucho más sencillo, para siguientes ocasiones, poder conocer si esa elección ha sido la acertada o si no (y para mí este es el caso imprescindible en el que se debe realizar), poder conocer qué elementos no hemos tenido en cuenta o que información desconocíamos y era vital para poder seleccionar la mejor alternativa.

Al final, cada uno, intentamos tomar la mejor decisión posible con la información que se tiene y la experiencia adquirida ante situaciones similares anteriormente. Y, aunque es verdad, que todos queremos elegir la mejor alternativa a la hora de decidir y produce una gran satisfacción. La realidad es que aprendemos más cuando nos equivocamos que cuando seleccionamos la opción ganadora.

Deja un comentario