Desk Pre-Nano by Jennifer Feuchter
Desk Pre-Nano :: Jennifer Feuchter

Cómo organizar el escritorio para ser productivo

Tiempo de lectura aprox.: 2 minutos

Una de las cosas más importantes a la hora de trabajar es poder mantener la atención en la tarea que estamos realizando. Existen numerosos estudios donde se indica que los escritorios desordenados pueden entorpecer el desarrollo cerebral, la atención y aumentar el estrés, a la hora de trabajar. Y cuando hablo de desordenado, me refiero a un caos que nos incomode. Seguro que conocéis a gente con escritorios que, a vuestro parecer, deberían aparecer como ejemplo de entropía pero realmente saben done está situado todo.

Si vas a ocupar una habitación para trabajar tendremos que fijarnos en:

  • Uso de colores adecuados. De forma general, las personas respondemos emocionalmente de forma parecida a los colores. Así, los colores que más ayudan a la generación de ideas son el azul, que produce tranquilidad y mantiene la atención, y el verde, que se asocia a la creatividad y además de ser muy adecuado si trabajas muchas horas seguidas. Si necesitamos más estímulos o estamos trabajando en equipo, lo mejor es utilizar el naranja. También el amarillo se vincula a la actividad mental Y para las sesiones de brainstorming no hay nada mejor que el rojo, para aumentar el ritmo cardiaco.
  • La luminosidad de la sala. Si vas a realizar un trabajo analítico es mejor tener una habitación muy luminosa. En el caso de que tengas que realizar tareas creativas es recomendable una luz más tenue.

En el caso de que ya tengas un espacio asignado para trabajar y el caos no te deja vivir saca todo lo que haya en la habitación. Así podrás pensar con claridad que cosas necesitas y cuales vas a tirar/donar. Cuando ya lo tengas claro:

  • Establece tu zona de trabajo. En mi caso, tengo una mesa con el ordenador, material de oficina, mi agenda de notas y una estantería con libros, carpetas, impresora…
  • Prioriza el uso de las cosas
    • Sitúa cerca todo lo que utilices habitualmente.
    • Almacena en sitios menos accesibles lo que menos uses. Si lo guardas en cajas etiquétalas para que no se te olvide lo que hay.
  • Usa  contenedores para material de oficina, por ejemplo bandejas para papeles sueltos, post-its…, portalápices…
  • Organiza los cajones. Diferencia entre cajones con lo necesario para el trabajo y lo personal.
  • Migra a un sistema digital la mayoría de los papeles que utilices. Ahorrarás espacio y sólo deberás mantener las copias de seguridad.
  • En el caso de que te aferres al mundo analógico, utiliza una serie de bandejas que identifiquen el tipo o estado del papel dentro del flujo de trabajo (por ejemplo, bandeja de entrada, urgente, procesando, esperando respuesta, para archivar).
  • Una papelera accesible desde la silla para que no te dé pereza tirar todos los papeles que ya no necesitas, como documentos legales que se deben guardar por un tiempo determinado.
  • Para no acumular papeles, en cuanto dudes que hacer con ello, escanéalo y tíralo.

Finalmente, para no volver a perder el norte es una gran idea tener a la vista una foto del escritorio “ordenado” y así podrás darte cuenta rápidamente de que el caos se está apoderando de tu vida. Y siempre, cuando hayas acabado de currar deja la mesa como estaba. No olvides que una mesa ordenada mejora tu productividad.

 

 

 

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